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Las incertidumbres políticas, económicas y ambientales, sobre todo las relacionadas con el cambio climático, han generado una crisis de confianza sin precedentes en todo tipo de instituciones. Los gobiernos, el sector productivo y la sociedad comparten, además, la responsabilidad de cumplir con dos compromisos particularmente importantes para el planeta: los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), propuestos por las Naciones Unidas, y el Acuerdo de París y las respectivas Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés)1 para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y adaptación al cambio climático. Adicionalmente existen otros compromisos específicos para el sector agroforestal, como la Colaboración para los Bosques y la Agricultura (CFA)2 y la Alianza Forestal Tropical 2020 (TFA 2020)3 , por ejemplo.

La solución más evidente es avanzar hacia la adopción de modelos de negocios que reconocen estos desafíos y que permitan a las empresas perpetuarse en el tiempo y avanzar hacia una gestión que integre armónicamente los tres elementos que conforman la sostenibilidad: el medio ambiente, la sociedad y la economía.

Cuando se busca migrar hacia un modelo de negocios sostenible, el mayor desafío es integrar el concepto en los genes de la empresa a través de las juntas directivas, gobiernos corporativos y/o en el equipo ejecutivo principal, sobre todo porque este modelo incorpora variables no tradicionales y novedosas.

El primer y, tal vez, el mayor desafío para incorporar esta nueva visión de los negocios en la cultura de una empresa es entender su significado y la importancia de actuar bajo una visión donde los tres elementos que conforman la sostenibilidad (ambiente -sociedad-economía) deben interactuar de manera equilibrada y permitir a la empresa proyectarse en el futuro.

Cada vez son más las empresas que se han propuesto tener impactos netos positivos, cero emisiones, cero residuos y cero descargas. Al dar este paso, han descubierto y aprovechado oportunidades para reducir costos, minimizar riesgos y aumentar su capacidad de recuperación.

 

 Muchas empresas han entendido  que pueden obtener una ventaja estratégica puesto que los beneficios de implementar este tipo de acciones incluyen ahorros de costos al limitar el desperdicio y el consumo de recursos naturales, crean nuevas oportunidades de negocios a través de innovaciones de productos amigables con el medio ambiente, benéficos para la salud y las finanzas de los consumidores, así como para sus propias finanzas.

 Por otro lado, aumentan el valor de la marca y mejoran la reputación entre clientes y socios.

Administrar un negocio de manera sostenible y perseguir rendimientos económicos no tienen por qué ser antagónicos

¿Cómo las empresas están respondiendo a los desafíos actuales en materia ambiental, social y económica y para enfrentar el cambio climático ¿

Aspectos para lograr una empresa sustentable:

  •  AMBIENTALES

 

+ (reducción de emisiones a la atmósfera de bióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero).

+ (tratamiento y depuración, ahorro del recurso hídrico, etc).

+ y desperdicios peligrosos.

+ de la energía.

+ de los recursos naturales.

+ ecológicos de las actividades de la empresa.

 

  • ECONOMÍA

 

+ Lograr ahorros económicos importantes en todos los procesos , mediante políticas ambientales sustentables.

 

  • SOCIEDAD

+ Cuidado del entorno natural en donde se ubica la empresa.

+ Educación ambiental dentro de la empresa, y si es posible afuera de la misma.

+ Políticas ambientales claras para los empleados.

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Politicas de sustentabilidad